Breve guía de buenas prácticas para los debates

Compartimos una breve guía de buenas prácticas para los debates que surge como resultado del IV Simposio Internacional de Buenas Prácticas de debates.

 

Los objetivos de todo buen debate son:

  • Lograr un verdadero intercambio entre candidatos. Todos ellos proponen caminos diferentes para lograr una mejora en la calidad de vida del país que pretenden gobernar y deben ser escuchados.
  • Elevarle el costo político a los candidatos que prefieran no exponer sus ideas o no estar dispuestos a dialogar con los contrincantes. El desaire a los pares denota un espíritu poco democrático y colaborativo y en ese caso, el candidato debe quedar expuesto.
  • Que la ciudadanía reciba respuestas concretas para resolver necesidades puntuales. Las grandes arengas sobre los problemas generales no le aportan tanto a los votantes como saber si los temas que le molestan a ellos están en la agenda del candidato.

Estos objetivos específicos del debate permiten dos mejoras concretas y directas en el sistema político. La primera, en materia de calidad electoral: el voto más informado empodera al ciudadano y eleva la vara para los candidatos. La segunda mejora se da en calidad institucional: una mejora en la cultura política a través de la naturalización de las confrontaciones racionales, serias y respetuosas.

Para lograr que estos objetivos se cumplan es necesario también respetar los procedimientos justos y limpios en la organización de un debate, dando lugar a un manual de buenas prácticas de los debates electorales.

 

Todo manual de buenas prácticas cuenta con tres elementos: las áreas en las que hay que poner en funcionamiento esas buenas prácticas, los valores que las rigen y las prácticas concretas a aplicar.

En materia de debates esto no se modifica. Las áreas en las que deben aplicarse las buenas prácticas son:

  • Promoción y organización          

  • Financiamiento y sponsors        

  • Compromiso público     

  • Negociación con partidos políticos

Los valores a aplicar en cada una de estas instancias también son cuatro:

  • Independencia
  • Credibilidad
  • Transparencia e integridad
  • Inclusión y acceso público

 

El cruce entre estas áreas y estos valores dan lugar a prácticas concretas que garanticen el buen resultado de los debates.

 

Valores/Áreas

Promoción y organización

Financiamiento y sponsors

Compromiso público

Negociación con partidos políticos

Independencia

Instituciones creíbles.

Entidades constituidas jurídicamente.

Sustentabilidad.

Financiamiento múltiple cuando el debate no lo organiza el Estado.

 

Los partidos políticos no establecen las reglas del debate.

De haber una que legislación incluye a los equipos de campaña, estos deben negociar en simultáneo.

Credibilidad

Definición clara de roles.

Fondos claros, con pautas antiblanqueo.

Exposición en las redes y en todos los medios posibles de procedimientos, tomas de decisiones y, de haberlos, de resultados de sorteos.

Firmar compromiso público de asistencia.

Debe haber una única persona responsable por la negociación con los partidos.

Transparencia e integridad

Código de ética

Visión, misión y valores

Apertura total de fuentes de financiamiento.

Interacción con el ciudadano. Debe haber una cara institucional que responda y que esté permanentemente disponible.

Sentarse a negociar con todos los partidos en simultáneo.

Inclusión y acceso público

Diversidad ideológica y/o cultural de instituciones o personalidades

No financiamiento partidario ni de organizaciones internacionales.

Comunicar.

De ser posible, que haya preguntas abiertas del público a los candidatos.

Crear expectativa en la ciudadanía.

Reglas de participación claras.

Alcanzadas estas prácticas es posible garantizar solidez en el debate, reglas equitativas y justas para todos los candidatos que interactúan y solidez en la información que los ciudadanos reciben antes de decidirse por quién votar.